Libroslandia

¡dejame Hablar!

ISBN: B009B3N4XM | ASIN: | Tamaño descarga: 4251KB


Puedes COMPRAR el libro desde los siguientes enlaces
Comprar el libro ¡dejame Hablar! en Amazon Comprar el libro ¡dejame Hablar! en CasaDelLibro

Puedes DESCARGAR el libro desde los siguientes enlaces
Libro ¡dejame Hablar! EPUB Libro ¡dejame Hablar! PDF

Media de 4 estrellas basadas en 18 opiniones

¡dejame Hablar! EPUB

¡dejame Hablar! PDF

Descargar Libro ¡dejame Hablar!

Libro ¡dejame Hablar! de Marcos Vergara

Libro Online Ebook ¡dejame Hablar!

Sinopsis del libro

Uno puede preguntarse cómo un juez o bien una cámara legislativa de algún gobierno determina qué cosas pueden ser vistas o bien oídas en los diferentes medios de telecomunicaciones. Ciertos averiguan sobre la censura a contenidos indecentes o bien obscenos; otros ponen más énfasis en la restricción a contenidos violentos. Muchos discuten cuáles han de ser los parámetros para inspeccionar la concentración de los medios. Éstas son las preguntas que Marcos Vergara, autor del libro “¡Dejame charlar!” procura contestar. Para esto, se centra en cómo se han regulado todos estos temas en los E.U.. “La razón es fácil -explica Vergara-: las series televisivas más populares (Friends, Lost, veinticuatro, Los Simpson, entre otras muchas), las películas más taquilleras, empresas renovadoras como Microsoft, Apple, Twitter, Fb, YouTube, todas y cada una son creaciones estadounidenses. Es indiscutible que toda regulación o bien sentencia judicial estadounidense que moldee lo que se pueda ver o bien percibir en la radio, el cable, la televisión abierta, Internet o bien los juegos será de una gran trascendencia a nivel del mundo. Basta ver la reciente repercusión mundial que tuvo el discute legislativo por la ley SOPA (la Stop On-Line Piracy Act, una ley estadounidense contra la piratería en Internet que tuvo una enorme y triunfante campaña en contra suya en el mundo entero)”.“¡Dejame charlar!” lleva al lector por historias muy entretenidas: llamados telefónicos con contenido erótico, conocidos que afirman palabrotas en canales de televisión abierta, comediantes flagelados por charlar de forma indecente por la radio, la creación del horario de protección al menor, censura de juegos violentos, políticos que solicitan espacio en programas para defenderse de determinados ataques, o bien empresas como Playboy que estiman que su libertad para expresarse está siendo limitada. Vergara, letrado con un máster en Telecomunicaciones y Propiedad Intelectual en la University of California, Los Angeles (UCLA), decidió separarse de los tecnicismos jurídicos y en esta obra emplea un lenguaje informal, ideal para cualquier lector interesado en la materia. “La regulación de los medios tiene una esencial relevancia en una saludable vida democrática. Es por este motivo que busco informar con exactamente el mismo lenguaje que uno acostumbra a utilizar cuando charla con sus amigos”, resalta el creador. Como no podía ser de otro modo, “¡Dejame charlar!” examina de forma impecable la concentración en los medios de telecomunicaciones. “Hay una eterna discusión sobre la consolidación de los medios a cargo de unos pocos. Es sumamente interesante ver cómo los reguladores luchan por determinar cuándo y cómo una compañía de medios pasa a ser un Goliat que ha de ser domado, o bien cuándo es el Estado quien pasa a ser el Goliat. De ahí que deseo enseñar al lector cómo se trató este tema durante los últimos treinta y cinco años en Estados Unidos”, explica de forma apasionada Vergara.Por último, “¡Dejame charlar!” nos alarma sobre un tema de poca repercusión, mas de esencial importancia: la neutralidad en Internet. “El consumidor considera que la neutralidad en Internet es una cosa obvia. Nada puede estar más distanciado de esa afirmación. Infinidad de distribuidores de Internet están asociados con distribuidores de contenido, y la tentación de hacer más veloz a la página con la que hacen negocios en menoscabo del resto de los sitios en Internet, o bien prohibir bajar programas que compiten con sus productos de telefonía, puede ser realmente tentadora. Por otra parte, hay distribuidores que desean que páginas como Google les paguen un porcentaje de las ganancias logradas en publicidad. Arguyen que para llegar a los usuarios están utilizando los caños que son de su propiedad. En otras palabras, ciertos distribuidores desean pasar a ser editores y determinar qué contenido pasa por ellos, aun si el contenido es totalmente legal. Sin dudas, estamos en frente de un tema frágil, y su conclusión tendrá un alto impacto”, concluye Vergara. | Marcos Vergara